URUGUAY Y SU PRIMADO. Aborto, marihuana, homosexuales y otras cuestiones. Habla el nuevo arzobispo de Montevideo nombrado por el Papa

Daniel Fernando Sturla
Daniel Fernando Sturla

A Daniel Fernando Sturla ya se le pasó el susto, como se dice en la región. El miedo que sintió cuando supo que el Papa argentino, nada menos que un jesuita, había pensado en él, salesiano uruguayo, como arzobispo de Montevideo, la capital más laica de América Latina. Evidentemente, lo que tienen en común no es sólo el mate, que ambos disfrutan desde siempre . “Ahora ya lo he asimilado (el nombramiento) y tengo confianza en Dios”, suspira. Supo la noticia hace pocos días a través del nuncio, el italiano Giuseppe Pecorari, quien le informó que por expreso deseo del Papa debía tomar el lugar de Nicolás Cotugno, el veterano arzobispo que ya cumplió los 75 años canónicos. Sturla tiene solo 54 años y de no surgir problemas de salud o de otro tipo, estará a la cabeza de la primera arquidiócesis de Uruguay durante los próximos veinte años.
La toma de posesión, el 9 de marzo, será en medio de los festejos de carnaval, que en el pequeño país sudamericano, al igual que en Brasil, moviliza hasta en los más alejados rincones, rítmicas caravanas humanas.
En varias entrevistas, como en la última concedida al diario nacional El País, Daniel Sturla ha dado su opinión a propósito de una serie de temas candentes. Sobre la legalización del aborto, paso que dio Uruguay en octubre de 2012, respondió que la ley ya fue aprobada y ahora es necesario “mirar hacia adelante”. “Y ahí lo importante es la Iglesia que sale a curar heridas de la sociedad, que sigue defendiendo la vida del concebido, desde el primer momento de la concepción hasta la muerte natural”. Lo mismo para el matrimonio homosexual: “hay que mirar para adelante. Yo estoy en contra de esa ley pero creo que lo que vale es la dignidad humana más allá de la condición sexual. Yo defiendo la familia, constituida por hombre y mujer, defender que estas familias sean generosas en la transmisión de la vida y al mismo tiempo sentir un enorme respeto por las personas que forman una pareja homosexual. Es un error llamarle matrimonio, creo que es un error que se les permita la adopción pero entiendo que se busquen soluciones legales”. Con respecto a un pronunciamiento sobre la legalización de la marihuana, la “innovación” uruguaya más reciente, el nuevo arzobispo considera que en primer lugar se trata de “un tema muy complejo”. “ Por supuesto que la marihuana es una droga y es mala” agrega después. “Pero después de escuchar argumentos a favor y en contra”, confiesa que no tiene “una opinión totalmente conformada”. “Creo que los que promueven la ley tienen la buena intención de poner un freno al narcotráfico y de algún modo impedir que nuestros jóvenes den más pasos en la droga. Lo que se ha hecho hasta ahora no ha tenido mucho resultado. La ley que se aprobó tiene fallas pero entiendo que tenemos que buscar formas para salvar a los jóvenes de la droga”.
Daniel Fernando Sturla considera que los principales desafíos para la iglesia se concenentran en un punto: la falta de sentido. Por eso considera que la principal tarea es comunicar el sentido de la vida. “ Hay muchos uruguayos que no encuentran sentido a la vida. A mí como educador me duele en el alma, sobre todo cuando veo a los jóvenes que viven como consumiéndola en lugar de vivirla con intensidad.
Una de sus prioridades, como para Bergoglio en su momento, será la atención a los sacerdotes. “Escucharlos, compartir y aprender de ellos. La idea es pensar juntos, a la luz de lo que es la maravilla del papa Francisco para la Iglesia, cómo podemos comunicar mejor la alegría del Evangelio”.

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